La anorexia
nerviosa es un trastorno de reciente aparición dentro del marco de
los problemas psicológicos, sin embargo debido a su crecimiento espectacular
en los últimos años y a su capacidad para deteriorar la vida de quienes
padecen así como la de sus familiares es digno de mención.
Se definirá
como un encadenamiento progresivo de acciones, guiadas permanentemente
por una meta; el deseo irrefrenable de delgadez.
La anorexia
afecta fundamentalmente a mujeres entre los diez (10) y los treinta
(30) años, pero no exclusivamente.
La presentación
del cuadro en varones no es excepcional, sin embargo de cada diez (10)
casos, nueve (9) de ellos, son mujeres.
Se da con mayor
frecuencia en la clase socio-económica media-alta aunque en su crecimiento
cada vez se va afectando más a todos los estratos sociales.
La anorexia
es un síndrome multicausal en el que el primer factor sería la presión
social y el estereotipo cultural, que se entremezclaría con la personalidad
de la afectada y el mundo que le rodea: estudios, trabajo, amigos, familia,
aficiones, etc.
Un factor importante
es que suele aparecer en la adolescencia o el inicio de la juventud,
una etapa de inseguridad en la cual es importante compartir, seguir
y encarnar los valores del grupo para conseguir la autoestima.
El pronóstico
puede ser desde leve y pasajero hasta crónico y mortal, dependerá
en gran medida de la severidad con que se presente, la duración del
aprendizaje, así como de la personalidad y el entorno de la afectada.
Es un tema
que no hay porque obsesionarse con él, pero sí estar un poco atentos.

