Generalmente
si una persona tiene dolores en una rodilla, siente pinchazos reiterados
en el abdomen, quizás su garganta se irrita y no puede parar de toser,
un oído empieza a molestarle; sin dudarlo mucho acude a resolver su
problema sin darle excesivas vueltas, hasta con un diagnóstico y un
tratamiento adecuado se solventa su problema, el cual estaba disminuyendo
su calidad de vida.
Sin embargo,
si empezamos a adelgazar de forma preocupante, perdemos el control con
la comida, no dormimos bien, notamos que estamos irritados en exceso,
tenemos demasiados nervios, sentimos angustia cuando salimos a la calle
o montamos en el metro, el autobús o en el ascensor, discutimos a diario
con nuestra pareja de forma fuerte y constante o con nuestros hijos,
vemos que nuestro estado de ánimo es cada día más bajo; por poner
algunos ejemplos en los que está implicado nuestro cerebro y que también
deterioran nuestra calidad de vida, no acudimos a solucionarlo con la
misma soltura y tranquilidad, quizás porque pensamos que sólo nos
pasa a nosotros, que somos raros, el qué pensarán los demás, o por
que se crea que no esté bien de la cabeza.
Si el cuerpo
tiene derecho a fallar de vez en cuando, por qué no tiene derecho nuestra
computadora central que es nuestra mente, si además es mucho más compleja
ya que es el centro de regulación del sistema físico, del procesamiento
de la información exterior e interior, del mundo de los sentimientos,
de inteligencia y de un montón de funciones más que valga nombrar.
Los psicólogos
no somos loqueros, sino que estudiamos y tratamos problemas habituales
a personas que antes eran felices y que ahora no lo son; de hecho un alto porcentaje
de la población acude al psicólogo en uno
o varios momentos de su vida, eso sí de forma escondida y no comentada
pues en este país nuestro aún es tabú.
Lo que quiero
comunicar es que la gente cuando acude al psicólogo es gente normal,
que por una u otras razones está pasando un mal momento y precisa ayuda
profesional para saber qué le ocurre, por qué le pasa y saber cómo
salir de esa situación que le está deteriorando la vida.

