Antes de hablar
de criterios médicos, me gustaría empezar haciendo una pequeña reflexión.
¿Por qué las personas que padecen exceso de peso están casi siempre
en régimen y aun así pesan demasiado? La respuesta es que, salvo
en contadas excepciones, no existen trastornos metabólicos que hagan
que una persona asimile más cantidad de energía que otra con la misma
cantidad de comida. La fórmula es bien sencilla: calorías diarias
que se ingieren, menos calorías diarias que se gastan, si una persona
salda la fórmula en paz, ni engordará, ni adelgazará; se ingiere
más calorías de las que consume, engordará, y si ingiere menos, adelgazará.
Utilizando
el lenguaje clínico, se dice que alguien tiene exceso de peso cuando
está por encima del diez por cien (10 x 100) de lo que las tablas indican
que sería normal en función de la edad y del sexo; si tuviera más
de un veinte por cien (20 x 100), de lo normal, la denominación sería
de obesidad leve; con un veinticinco por cien (25 x 100), obesidad moderada,
y más de un treinta por cien (30 x 100), obesidad grave.
En general,
la solución al problema del peso es conocer bien el funcionamiento
físico y psíquico del cuerpo humano y el mundo de los alimentos.
Normalmente
existe una relación ineludible entre problemas de peso y desajustes
psicológicos, bien como causa, siendo los problemas psicológicos los
que llevan a la persona a ingerir alimento en exceso, o como efecto,
siendo el hecho de tener excesivo peso lo que nos lleva a un desajuste
psicológico.
Para terminar
diré lo que son las reglas de oro en el tratamiento de cualquier trastorno
de alimentación: detectar los factores que originan y mantienen el
trastorno, formar en alimentación, en gasto corporal, dominar el control
mental de impulsos, eliminar la ansiedad, y si hubiera depresión el
tinte depresivo, así como elevar la autoestima de la persona afectada.
Lo más importante
para no engañar a nadie es decir que no existen remedios sin trabajo,
tampoco milagros culinarios, y menos fórmulas que nos hagan perder
peso de forma brutal sin dañarnos; por eso es preciso pensar que lo
más importante es sentirnos a gusto con nosotros mismos y aceptarnos
seamos como seamos.

