Según las
encuestas, una gran parte de las personas que trabajan querrían dejar
de hacerlo, y a la inversa, la mayor parte de las que no tienen trabajo
desearían trabajar.
El trabajo
es una de las actividades más importantes de nuestra existencia, es
en principio a la que más tiempo dedicamos, nos sirve además para
ganarnos la vida, para establecer relaciones sociales, y para nuestra
realización personal.
Por un lado
sentimos que con nuestro esfuerzo, conseguimos una retribución económica
que nos permite vivir a nosotros y a nuestras familias, además de sostener
a la parte de la sociedad no productiva.
Por otro lado
el trabajo nos sirve para el conocimiento y relación interpersonal,
y el ser humano necesita la relación social por naturaleza, en cuanto
a que el individuo es parte formante de un grupo. Es pues el trabajo
una segunda fuente de gratificación por obtención de reforzamiento
social.
Por último
con nuestro trabajo conseguimos sentirnos valorados, autorrealizados,
notamos que somos una pieza del engranaje de la sociedad que aporta
a los demás y se aporta a sí mismo.
Entonces, ¿por
qué se vive tan mal?
El problema
no es tener que trabajar, sino la obligatoriedad, el hecho de tener
que hacer algo forzosamente ya nos hace vivirlo como desagradable, pero
no es sólo tener que desarrollar ciertas funciones, además hay que
hacer una cantidad de tareas determinadas dentro de unos tiempos fijados.
Por tanto finalizaremos
diciendo que el trabajo es muy importante en nuestras vidas por los
tres (3) elementos que aporta y que ya hemos mencionado, que nos será
más agradable en la medida que lo hagamos más voluntariamente, obtengamos
mayor satisfacción en las tares que realicemos, tengamos más libertad
en la dosificación del esfuerzo a realizar y en los momentos
de la realización.

